La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó las declaraciones de su homólogo argentino, Javier Milei, quien aseguró que el gobierno de México financia una supuesta campaña de ataques en su contra. Desde Palacio Nacional, la mandataria afirmó que su administración no impulsa acciones de ese tipo y reiteró que la política exterior mexicana se basa en el respeto a la soberanía y la no intervención.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que «no hay ninguna campaña contra ningún país del mundo ni contra ningún gobierno del mundo», al tiempo que subrayó que México mantiene una relación de respeto con todas las naciones. Agregó que las opiniones expresadas por analistas, medios de comunicación o usuarios en redes sociales no representan la postura oficial del gobierno mexicano.
Las declaraciones de la presidenta se produjeron después de que Javier Milei afirmara, sin presentar pruebas, que México, Brasil y sectores vinculados al Partido Demócrata de Estados Unidos estarían detrás de una estrategia para desacreditar a su gobierno. Sus dichos generaron reacciones en distintos países de la región y reavivaron las diferencias políticas entre mandatarios latinoamericanos con visiones ideológicas opuestas.
Sheinbaum evitó escalar el intercambio y reiteró que México continuará conduciendo su política exterior con apego a los principios constitucionales de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de las controversias. Con ello, buscó dar por cerrada la polémica y dejar claro que su gobierno no participa en campañas dirigidas contra administraciones extranjeras.



