Ciudad de México, 22 de junio de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó las afirmaciones realizadas por el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien sostuvo que el expresidente Andrés Manuel López Obrador estaba preocupado por las posibles revelaciones de Ismael ‘El Mayo’ Zambada tras su captura y traslado a territorio estadounidense.
Durante su conferencia matutina, la mandataria aseguró que la preocupación del entonces presidente no estaba relacionada con lo que pudiera declarar Zambada ante las autoridades de Estados Unidos, sino con la forma en que se llevó a cabo la operación que derivó en su detención. Sheinbaum recordó que desde el inicio el gobierno mexicano cuestionó la falta de información y coordinación por parte de las autoridades estadounidenses en un caso que involucraba directamente a un ciudadano mexicano y tenía implicaciones para la soberanía nacional.
“La preocupación del presidente López Obrador siempre fue la defensa de la soberanía de México y el respeto a las instituciones nacionales”, sostuvo la titular del Ejecutivo federal al responder a las versiones difundidas por Salazar en un libro de memorias, donde el exdiplomático asegura que personas cercanas al exmandatario le expresaron inquietud por la información que pudiera aportar el líder criminal a las agencias estadounidenses.
La presidenta señaló que el gobierno mexicano mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos en temas de seguridad, comercio y migración, pero insistió en que dicha colaboración debe realizarse bajo principios de respeto mutuo y sin intervenciones unilaterales. En ese sentido, reiteró que la postura de López Obrador frente al caso de “El Mayo” Zambada estuvo centrada en exigir explicaciones sobre la actuación de las autoridades estadounidenses y no en eventuales declaraciones del capo sinaloense.
Las declaraciones de Sheinbaum se producen en medio de un nuevo debate sobre la relación bilateral entre México y Estados Unidos, particularmente en materia de seguridad y combate al narcotráfico. La mandataria sostuvo que la defensa de la soberanía nacional seguirá siendo un principio fundamental de su administración y descartó las versiones que atribuyen a López Obrador algún temor respecto a las investigaciones que realiza el gobierno estadounidense sobre organizaciones criminales mexicanas.
Con ello, la presidenta cerró filas en defensa de su antecesor y reiteró que la prioridad del gobierno mexicano ha sido y seguirá siendo garantizar una relación de cooperación con Estados Unidos basada en el respeto a la independencia y autodeterminación de ambos países.



